Nuestra ropa no va a salvar el mundo pero puede ser el comienzo de una reflexión o de varias. 

En nuestro hacer se manifiesta quienes somos. Cada elección que tomamos está cargada de nuestra historia, única e irrepetible, y nos lleva a algún lugar. Como un juego de pasado, presente y futuro. Este hacer genera un impacto. 

Entonces podemos ser el inicio de una revolución. Podemos ser el inicio de una nueva evolución.

Somos revolución. Somos evolución. 

La mirada Celeste comenzó en lo macro, en nuestro medio ambiente, en nuestro planeta, para ir lentamente llegando a lo micro, a lo personal, a lo privado.  De esta forma llegó a convertirse en la mirada del manto Celeste que envuelve a todo el planeta y la humanidad. El cielo nos cubre a todos por igual, sin importar nada.

No se puede crear algo responsable con el medio ambiente sin hacer un análisis sobre el cuidado. Si solo nos concentramos en el medio ambiente, dejamos de lado piezas fundamentales para tener una lectura más profunda de la complejidad del significado de cuidar. Cuidar es una virtud, una virtud que debe acompañar todo nuestro hacer, todas nuestras formas de vincularnos. Y el cuidar está ligado estrechamente con la inclusión. 

¿Cómo podemos cuidar del medio ambiente si no cuidamos de las personas? ¿Qué significa cuidarse, cuidar? Cuando respondemos a estas preguntas es casi inevitable conectar con el corazón. Conectar con los momentos en los que nos hemos sentido cuidados. Y es en esa diversidad de formas de sentir el cuidado que Celeste va tomando sentido. 

La piel es el órgano más grande. Es un sistema de inteligencia que conecta el afuera con el adentro. Lo sensorial con la materia. La piel organiza mensajes que se transmiten a todo el cuerpo y a cada órgano. El contacto de Celeste con la piel es algo esencial, algo tan importante como el mensaje al caminar nuestras prendas. Celeste no es solo una prenda, es una afirmación de ideas. Es unir a varias voces para hacerlas sonar con más fuerza. 

La sociedad determina lo que pensamos. Pero nosotres somos esa sociedad.

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